Yenny Cardozo

Empezar de a poco, volver con otra energía.

Empezó caminando en pandemia. Después se animó a trotar. Hoy, incluso en los días de cansancio, encuentra en correr una forma de volver con otra energía.

Yenny Cardozo
Cómo empezó

Primero caminar. Después, animarse.

Yenny empezó a correr en pandemia. Como no podía ir al gimnasio, comenzó a salir a espacios públicos y a caminar. La invitación a trotar con un grupo de corredores llegó después.

Su primera reacción fue pensar que no podía correr ni una cuadra. Pero probó. Una cuadra, dos, quinientos metros. Fue sumando distancia de a poco, hasta llegar a los muchos kilómetros que corre hoy.

Cuando salís a correr volvés renovada, volvés con otra energía.
Lo que encuentra al correr

Salir con la cabeza en mil cosas

Lo que más disfruta hoy son las sensaciones que le deja correr. Especialmente después de un día de cansancio y estrés, cuando está agotada y tiene la cabeza en mil cosas.

En esos momentos también cuesta salir. Ella cuenta que saca fuerzas recordando cómo se siente al volver: renovada, con otra energía. Trotar y estar al aire libre le hacen bien, sobre todo a la cabeza.

Para quienes quieren empezar

Las ganas están. Falta dar el paso.

Siempre le gustó hacer deporte, pero eso no significa que empezar a correr le haya resultado fácil. También conoció esas dudas: creer que no era capaz, que no iba a llegar, que no iba a poder.

Por eso, cuando alguien le dice que quiere empezar pero no se anima, vuelve a su propia experiencia. Ella también empezó caminando y probando distancias cortas. Su consejo es animarse y avanzar de a poco.

No pone el foco en correr rápido. Para Yenny, lo importante es empezar y descubrir cómo se siente cada uno al hacerlo.

“No importa la velocidad que corras, si corres lento, si corres rápido, no importa, lo importante es que te animes a hacerlo.”

¿Y vos, cómo empezaste a correr?

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